Michael Fassbender da el salto en ‘Assassin´s Creed’

Carrie / 21 de diciembre del 2016 / 8:00h.

 

Es curioso, pero Michael Fassbender nunca había jugado a ninguno de los juegos de la serie, es más, ni siquiera sabía de su existencia hasta que fue contactado por Ubisoft, la empresa madre de la saga. Una vez que fue seleccionado el actor nacido en Alemania y criado en Irlanda para el papel protagonista, los productores buscaron al cineasta australiano Justin Kurzel para que dirigiera la película y a continuación se unió al equipo la francesa Marion Cotillard como protagonista femenina. Este efecto dominó de fichajes tiene una explicación: los tres trabajaron juntos en Macbeth (2015) y se fueron recomendando unos a otros. Formado el equipo, Assassin’s Creed era por fin una realidad en el cine y, además, una realidad totalmente novedosa. El guión de Bill Collage (la serie Divergente), Adam Cooper (Exodus: Dioses y reyes) y Michael Lesslie (Macbeth) es original, escrito específicamente para el cine, lo que quiere decir que no sigue la historia de los videojuegos. Una jugada maestra porque permite a Ubisoft desarrollar historias únicas para la pantalla grande (la idea es convertir esto en una saga cinematográfica) mientras que mantiene sus historias aparte en la serie de juegos.

Una metáfora de lo que es Assassin’s Creed película la podemos encontrar en el salto que realiza en un momento dado el protagonista. Esta caída libre es la más alta realizada por un especialista de cine, 38 metros, casi 3 segundos en el aire hacia abajo. Un riesgo calculado, que es exactamente como se puede definir a este proyecto, rodado en Malta y Andalucía, que dicen parte de un presupuesto de más de 120 millones de dólares y ha necesitado de tres países (Estados Unidos, Francia y Reino Unido) para sacarlo adelante.

Con tanto nombre de prestigio dentro, la única mancha podría ser la no presencia de Alicia Vikander, considerada para el segundo papel femenino de importancia, al final en manos de la actriz griega Ariane Labed, la protagonista de La odisea de Alice (2014). Vikander prefirió hacer Jason Bourne (2016).

Es sabido que Justin Kurzel es un realizador muy personal. Desde su debut en 2011 con el drama criminal Snowtown sólo ha dirigo su aplaudida versión de Macbeth (2015). Y Kurzel tenía muy claro que Assassin’s Creed no sería una película de superhéroes. Para él, cuanto más pegado a la realidad mejor y cuantas más efectos reales y no generados por ordenador, mucho mejor.

 

Por eso Michael Fassbender y Ariane Labed hicieron ellos mismos el 95% de las peleas que vemos en la película. Y, en definitiva, esa mirada realista fue lo que llamó la atención de Fassbender: una película de fantasía pero arraigada en la ciencia. Al final, el actor terminó tan identificado con el proyecto que entró como productor del mismo. «Mi objetivo era trabajar en algo que pudiera ver nacer y conocer desde el principio».

ste tono realista también se observa en cómo están presentados los dos bandos que se enfrentan en la película. Kurzel no quería mostrar a unos, la sociedad secreta de los Assassin, como héroes y a los otros, los Templarios, como villanos. Es más, ese realismo llegó hasta las secuencias históricas ambientadas en la España del siglo XV, todas rodadas en español (con el imparable Javier Gutiérrez en el papel de Torquemada).

Al ser un guión completamente original, conviene repasar brevemente la trama, sin nada que ver con las historias que los aficionados a la saga de videojuegos tan bien conocen, aunque ambas están ambientadas en el mismo universo.

En la película, una tecnología revolucionaria que desbloquea los recuerdos genéticos lleva a Callum Lynch (Michael Fassbender) a experimentar las aventuras de su antepasado, Aguilar de Algarrobo, en la España del siglo XV. Así es como Callum descubrirá que es descendiente de una misteriosa sociedad secreta, Assassin, enfrentada desde siempre a los peligrosos Templarios.

sta mezcla de ciencia ficción y aventura histórica, viajes en el tiempo y caballeros templarios es, para Fassbender, «muy interesante. Si estás haciendo una película de fantasía … lo primero que hay que tener es un concepto fuerte sacado del mundo científico. Y, además, en este caso creo que es una teoría muy plausible».

Kurzel también cree que los juegos en sí ya son realmente cinematográficos, aunque él define la película como «gente real haciendo cosas extraordinarias. Como nuestro protagonista, un hombre de hoy que descubre que es un Assassin. Esa idea de viajar a través de la memoria y ser informado en cuanto a quién eres a través de tu ADN es realmente convincente. Cualquier película tendría suerte de tener ese tipo de argumento. Es un mundo muy rico».

Un universo que Michael Fassbender compara con Matrix. «Me encanta la batalla de los Templarios contra los Assassin, una lucha que lleva ocurriendo desde el principio de los tiempos. La idea de que Adán y Eva eran los primeros Assassin es genial. Esto no es Star Wars, no hay un lado oscuro y un lado bueno. Es un mundo gris».

Cosas que se han dicho (1 comentario)

Patricia

hace 12 meses

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