Estreno de ‘Predator’

Carrie / 13 de septiembre del 2018 / 13:43h.

Corrían los años 80 cuando John McTiernan se adentró en la selva de América Central a rodar Depredador (1987). Tres décadas han pasado desde aquel filme consagrado ya como uno de los más icónicos de la cultura pop. Cuatro episodios después, entre ellos las mamarrachadas de Alien vs. Predator (2004) y Aliens vs. Predator 2 (2007), se estrena Predator, el compromiso con la franquicia del director Shane Black. La apuesta es arriesgada, dada la larga historia cinematográfica de este oscuro alien fascinante y bestial, pero Black siempre lo tuvo muy claro.

Para entender Predator 2018 lo primero que hay que saber es quién es Shane Black (Pennsylvania, 1961), su director, un tipo que merece por lo menos un libro. Guionista de Arma letal (1987) con 22 años, estrella entre los que idean historias en Hollywood gracias a los 1.75 millones de dólares que recibió por su guion para El último Boy Scout (1991), el precio más alto pagado nunca hasta ese momento, y figura de culto cuando un año después de esa proeza superó el récord con los 4 millones que se llevó por el de Memoria letal (1996). Guionista reconocido y también actor ocasional que aceptó pequeños papeles en películas como RoboCop 3 (1993) y, piruetas de la vida, Depredador (1987).

Siempre polémico, siempre peleándose con todos, sobre todo productores y directores de sus guiones, Shane Black desapareció a finales de los 90 debido a la presión y a un creciente desprecio por su propio material, que lo consideraba comercial y basado solo en la acción. La quiebra definitiva ocurrió tras presentar el guion de Arma letal 2 (1989), con una escena final que incluía la muerte de Martin Riggs, el personaje de Mel Gibson. A los de Warner Bros. casi les da un ataque porque eso truncaba sus planes de continuar la serie y ordenaron reescribir esa parte. Una historia que se repetía, pues Richard Donner consideró el primer borrador de Arma letal demasiado oscuro para su gusto, por lo que invitó al escritor Jeffrey Boam a reelaborar el material con el fin de agregar más humor.

Los héroes de Shane Black son el cineasta Walter Hill, el legendario guionista William Goldman, y los escritores Raymond Chandler y Evan Hunter (también conocido como Ed McBain) y sus película favoritas son El Exorcista (1973), Tiburón (1975), Los tres días del Condor (1975) y All That Jazz (1978).

 

En su debut como director, la comedia negra Kiss Kiss, Bang Bang (2005), Shane volcó parte de sus obsesiones, entre ellas las historias de Chandler, y eligió de protagonista a un Robert Downey Jr. en horas bajas, tan bajas que años después el actor le devolvería el favor. Efectivamente, en 2013, el que estaba en dique seco era Shane Black, y fue entonces cuando el actor y amigo le llamó para que dirigiera Iron Man 3. Robert Downey Jr. ya era una estrella, tenía el poder para imponer un director y nuestro protagonista estaba absolutamente parado: entre Kiss Kiss, Bang Bang (2005) y Iron Man 3 (2013) no había dirigido ninguna película ni había conseguido vender ningún guion. El empujón fue tremendo porque la película recaudó en el mundo más de mil millones de dólares y está entre las 15 más taquilleras de la historia del cine. La prueba es que para su tercera cinta como director, Dos buenos tipos (2016), otro homenaje a Raymond Chandler, Shane Black contó con dos astros como Russell Crowe y Ryan Gosling como pareja protagonista.

Predator es su cuarta película y la más ambiciosa de su carrera. Él, que había tenido un papel en el primer film, ahora dirige una nueva entrega de la franquicia. En un principio, el proyecto se concibió como un reinicio de la saga iniciada con Depredador (1987), de John McTiernan, y continuada con Depredador 2 (1990), Alien vs. Predator (2004), Aliens vs. Predator 2 (2007) y Predators (2010), pero con Shane a bordo las cosas cambiaron. Nuestro director quería hacer una secuela directa de la historia original. «Obviamente quería hacer un homenaje a la saga con una trama que mostrara la caza del Predator. He estudiado la mitología para utilizarla y extenderla. Soy un realizador que apuesta por las escenas de acción, por los actores, por mostrar la realidad en la pantalla y no tanto por los efectos especiales».

Y puso más condiciones: su Predator tenía que estar calificado con la “R”, literalmente, recomendada a mayores de 17 años, algo nada común para una gran producción de Hollywood. Pero Shane Black quería ser fiel al espíritu de la franquicia. «Es algo extraño. Mire lo que pasó con Deadpool (2016). Sospecho que eso ayudó a que me dieran luz verde con la calificación. En cualquier caso esa fue mi condición para hacer la película: debía tener la misma calificación que la primera, y la primera fue calificada R. En otras palabras, no quiero ponerme a cortar las escenas más violentas. Recuerdo ver la versión americana de El grito (2004), que tuvo una calificación de PG-13 (no apta para menores de 13 años), y quedar muy frustrado. Todo lo que era aterrador en la versión japonesa, no lo era en esta».

Y él asegura que su visión del Predator será aterradora. Los bichos llegan después de mejorar sus capacidades con ADN de otras especies, así que los cazadores más letales del universo se presentan más fuertes, más inteligentes y más mortíferos que nunca.  En la historia ideada por Shane Black para el Predator 2018 un chaval interpretado por Jacob Tremblay (La habitación) activa accidentalmente su regreso a la tierra y sólo un dispar grupo de ex soldados (Thomas Jane, Boyd Holbrook, Trevante Rhodes, Niall Matter, Keegan-Michael Key) y una profesora de ciencias desen- cantada (Olivia Munn) pueden prevenir el fin de la raza humana.

OLIVIA PLANTA CARA

Para Olivia Munn, actual novia de Alex Gonzalez y actriz que hemos visto como esposa de Eric Bana en Líbranos del mal (2014) y en la serie The Newsroom, la gran sorpresa de la película es el elenco com- puesto por un grupo muy ecléctico de actores. «Hay que aplaudir a Shane por su atrevimiento ya que en el casting hay más minorías que per- sonas blancas». Involucrada con el movimiento MeToo, Olivia desacredita esa teoría de que las mujeres están acorralando a los hombres en Hollywood. «No pensé en eso hasta ayer cuando vi una foto de todo el equipo de Predator en el Comic Con. Supongo que tiene mucho que ver con el movimiento Me Too, desde donde se está pidiendo que haya más minorías representadas en el cine para obtener papeles principales. Me irrita cuando alguien dice lo que Henry Cavill dijo recientemente, “Solo deberías temer que alguien te llame violador si violas a alguien”. Lo interesante es que él no es el primer hombre en salir y decir: “No sé qué hacer ahora, me siento incómodo”. Esa es la cuestión, pregunta a una mujer o a alguien de una minoría cuánto tiempo han estado preocupados por qué van a decir, te van a contestar que siempre: cuando estoy en una habitación, pienso en lo que tengo que decir, soy consciente de que soy una mujer y de que soy una minoría. Y por primera vez, todos estos tipos blancos y privilegiados tienen que pensar en su existencia y nuestra existencia. No creo que sea tan malo, ¿sabes? Bienvenidos a mi mundo».

 

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