Blonde, la rubia encontrada

Carrie / 01 de mayo del 2019 / 10:00h.

Naomi Watts quizás se adelantó un poco cuando hace un par de años anunció en una entrevista que uno de sus próximo proyectos sería la adaptación de Blonde, novela de la escritora estadounidense Joyce Carol Oates (1938), un retrato íntimo sobre Marilyn Monroe (1926-1962), más allá del mito, de la sexy estrella de cine y de los focos de Hollywood. Un personaje deseado por cualquier actriz, pues profundiza en  la personalidad de una de las mujeres más fascinantes y complejas de la historia del cine. Más allá de Michelle Williams en Mi semana con Marilyn (2011), incluso más allá de Ashley Judd y Mira Sorvino en la TV movie Norma Jean y Marilyn (1996), que separaba a la mujer de la glamurosa estrella, la Marilyn de Blonde es el retrato definivo y todo un desafío para cualquier actriz. Watts ya no será la protagonista de un proyecto que lleva años girando sin sentido entre despacho y despacho.

Algo ha tenido que ver la personalidad de su director, el hombre que lucha por sacarlo adelante, el neozelandés Andrew Dominik. Este cineasta particular descubrió para el cine a Eric Bana en la marciana Chopper (2000), luego hizo un western muy largo con Brad Pitt titulado El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (2007) y con Mátalos suavemente (2012), su mejor e ignorada película, de nuevo con Pitt, dicen que se hartó de Hollywood.

Blonde sigue estando en su agenda y parece que quiere a una chica hispano cubana como protagonista: Ana de Armas. Lo que está pasando en Hollywood con esta actriz descubierta por Manuel Gutiérrez Aragón en Una rosa de Francia (2006) merece ser comentado. En 2009, Ana estrenaba la taquillera Mentiras y gordas (2009) y era muy popular por la serie El internado, tenía poco más de 20 años y ninguna intención de hacerse notar demasiado. Y poco más se podía decir de ella, hasta que de pronto, ahí estaba, seduciendo y torturando a Keanu Reeves en la muy retorcida película de Eli Roth Toc Toc (2015). Dos años después, subía la apuesta con Blade Runner 2049 (2017), para un papel que, uno supone, se barajaron cientos de candidatas. Lo de Penélope Cruz en Hollywood también fue imparable, pero más ruidoso. Ana está en calma y rueda con Danny Boyle (Yesterday) y Rian Johnson (Knives Out) dos de las películas más esperadas del año. También sumará The Night Clerk, un thriller de Michael Cristofer, el hombre que le dio una de las primeras oportunidades a Angelina Jolie en Gia (1998) y que luego juntó a la actriz con Antonio Banderas en ese disparate llamado Pecado original (2001). Cristofer no volvió a rodar una plícula, y ahora regresa con Tye Sheridan, Helen Hunt y Ana en la historia de un empleado de un motel (el trabajo de Norman Bates en Psicosis), que se convierte en el principal sospechoso del  asesinato de una mujer durante su turno de noche. Ana se mueve muy bien en este tipo de películas, donde lo turbio, el misterio y la sensualidad dominan la escena.

También estará como en su casa durante el rodaje de Wasp Network, la nueva película de ese genio del cine francés llamado Olivier Assayas. Y es que el casting es el quién es quién de los hispanos que triunfan en Hollywood: la puertorriqueña Adria Arjona, la española Penélope Cruz, el venezolano Edgar Ramírez, el brasileño Wagner Moura y el mexicano Gael García Bernal. Todos en la historia de cinco presos cubanos encarcelados en Estados Unidos durante 1990 acusados de espionaje y asesinato.

 

Cosas que se han dicho

Aún no hay comentarios.

¿Algo que añadir?

Para participar, tienes que estar registrado en cinerama.es