Crónicas desde Amazon (XV) Lobos Marinos (1980)

Alfonso Asua / 01 de abril del 2021 / 17:56h.

En The Sea Wolves (Lobos marinos) (1980) encontramos varias películas en una, y esa es la mejor, o la peor, según se mire, virtud de esta producción. Al principio tenemos una historia de juego de espías, con Gregory Peck y Roger Moore en un enredo persiguiendo alemanes en la paradisiaca Goa, el estado más pequeño de India que fue colonia portuguesa hasta 1961.

Luego aparecen un grupo de veteranos militares británicos con David Niven a la cabeza que son reclutados para una misión precisamente porque representan la opción más improbable y menos sospechosa para el enemigo. Eso es como Space Cowboys (2000), de Clint Eastwood, pero en tierra.

Y luego aparece Roger Moore dando rienda suelta al único registro que dominaba este simpático actor: el de James Bond. Y esa es otra película, una de 007 en la India donde hay incluso un carnaval (como en Operación Trueno y en Moonraker), un casino, un destino exótico y una chica “Bond” letal que es espía y experta en dobles juegos. Este personaje estaba pensado para Diana Rigg (que fue chica Bond en 007 al servicio secreto de su Majestad) pero lo terminó interpretando la inglesa Barbara Kellerman.


La película está basada en la novela Boarding Party, de James Leasor, y parte de hechos reales muy documentados: la misión que encargó el gobierno británico a un grupo de veteranos del ejército en 1943 para que destruyeran varios barcos alemanes que permanecían en el puerto de Goa. Todo fue tan en secreto que al terminar el “encargo” no hubo medallas, premios o elogios. La incursión de la “Operación Boarding Party” en Goa siguió siendo un secreto del gobierno británico durante treinta y cinco años, desde 1943 hasta 1978.


Muchos confunden esta película con Los cañones de Navarone (1961) porque ambas comparten muchos actores en su reparto. Otros, los menos, piensan que están viendo Octopussy (1983). Incluso varias revistas y periódicos anunciaron erróneamente que esta producción era la nueva película de James Bond. Y no iban desencaminados. En el montaje tenemos a John Glen, que editó varias películas de 007 y un año después debutaba como director con Sólo para sus ojos (1981) para dirigir luego cuatro más de la saga. En el equipo de arte, Maurice Binder, creador de los ya míticos diseños de los títulos de crédito de apertura de las películas de 007. Todos ellos trabajaron luego en Octopussy, que al igual que Lobos marinos fue rodada en India, Alemania y los Pinewood Studios.


Roger Moore rodó esta película entre Moonraker (1979) y Sólo para sus ojos (1981). Tenía 53 años, Gregory Peck 63, Trevor Howard 66 y David Niven 69. Edades muy acordes con la historia real y que provoca este diálogo entre dos de los veteranos mientras contemplan unos fuegos artificiales: “Me recuerda a Brighton cuando tenía 10 años”. Y el otro contesta: “No se me había ocurrido que pudieras haber tenido 10 años”.


No nos olvidemos de Patrick Macnee, uno de estos lobos marinos que luego estaría con Roger Moore en Panorama para matar (1985). Y los muy observadores reconocerán entre el grupo de veteranos a Graham Stark, actor fetiche de Blake Edwards, que solía llamarlo para hacer de camarero con cara de pasmo.


Gregory Peck, Roger Moore, David Niven, Trevor Howard, Patrick Macnee… el casting es insuperable, y eso que tenía que haber estado Charlton Heston, al que se le ofreció el personaje de Moore, Richard Burton para el de Peck y Richard Harris, para el de Niven. Los productores consideraron que Harris era demasiado joven y Burton rechazó la propuesta (algo que luego supuestamente lamentó). Sin embargo, Harris todavía fue una opción hasta que Peck dejó muy claro que quería a David Niven a bordo.

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