Crónicas desde Amazon Prime Video (XXIX): Train to Busan (2016)

Alfonso Asua / 13 de mayo del 2021 / 20:42h.

Si Edgar Wright dijo que Train to Busan (2016) es «la mejor película de zombies que se ha hecho nunca”, habrá que hacerle caso porque el cineasta inglés es el responsable de una de las mejores películas sobre zombies que se han hecho nunca. La suya era una comedia titulada Zombies Party (2004) nominada y premiada en un montón de festivales.

Train to Busan también fue reconocida allí donde se vio, sobre todo en su país natal, Corea del Sur, donde es la sexta película nacional más taquillera de todos los tiempos, con más de 11 millones de espectadores. Tal fue el éxito de esta trepidante huida en tren con los pasajeros perseguidos por muertos vivientes que, menos de un mes después de su estreno, su director, Yeon Sang-ho, presentó al mundo una precuela animada, Seoul Station (2016). Lo de por qué animada tenía su explicación: Train to Busan era la primera película de acción real del director, cuya carrera se había centrado hasta entonces en largometrajes de animación. Pero lo que muchos le pedían a Yeon Sang-ho era una secuela, y eso es precisamente lo que terminó rodando. En España se ha estrenado recientemente con el título de Península (2020).


Train to Busan transcurre en un tren y hay un virus que amenaza a la población. Lo mismo que pasaba en la entretenida y siempre reinvindicable El puente de Casandra (1976) y, un poco antes, en la magnífica Pánico en el Transiberiano (1972). En esta última las cosas eran diferentes, pero también teníamos un tren y un mortal contagio, además de a Christopher Lee y Peter Cushing.


Pero la película también debe mucho al cine de catástrofes. Hay un personaje principal que tiene el mismo mal genio y es igual de gruñón que Mike Rogo, interpretado por el gran Ernest Borgnine en La aventura del Poseidón (1972). Ambos tienen malas pulgas en la misma medida que ambos tienen madera de héroes. El periplo del grupo a través del tren recuerda al de los protagonistas por el Poseidon.


Y no falta el transfondo social y político, la cuota de cine de denuncia que está en este subgénero desde La noche de los muertos vivientes (1968) de George A. Romero, cuando Cahiers du Cinéma calificó la película de “grito de guerra político sobre el racismo norteamericano”. En este caso el dardo apunta al capitalismo salvaje, las clases sociales y el egoismo o la solidaridad del ser humano para con el prójimo.


Tres años antes de Train to Busan habíamos visto Guerra mundial Z (2013) y las comparaciones son inevitables. Hay escenas muy parecidas, por la forma en representar los muertos vivientes en avalancha, pero la película de Marc Forster es más ambiciosa en escenarios. Un tren desbocado, zombies y un grupo de pasajeros son los únicos elementos que necesita Yeon Sang-ho para hacernos pasar dos horas de nervios y tensión.


TRENES NO TAN VIGILADOS
Películas en trenes donde pasan cosas y nada buenas


El expreso de Shanghai (1932)
Alarma en el expreso (1938)
Pánico en el Transiberiano (1972)
El emperador del norte (1973)
Asesinato en el Orient Express (1974)
El puente de Casandra (1976)
La dama del expreso (1979)
El tren del infierno (1985)
Testigo accidental (1990)
Snowpiercer (Rompenieves) (2013)
La chica del tren (2016)
Asesinato en el Orient Express (2017)
El pasajero (2018)

Cosas que se han dicho

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