La mujer en la ventana (2021). Las películas dentro de la película

Alfonso Asua / 16 de mayo del 2021 / 11:05h.

Jeff’ (James Stewart), un fotógrafo que se ha roto la pierna y pasa los aburridos días postrado espiando a sus vecinos, sospecha que se ha cometido un asesinato en la casa de en frente. Hablamos de La ventana indiscreta (Rear Window) (1954).

Sylvia Wentworth (Isabelle Huppert), una dama elegante, fría y distante que pasa una noche con su joven amante, ve desde la ventana del dormitorio cómo un hombre intenta agredir sexualmente a una joven en el parque de abajo. Esto ocurre en Falso testigo (The Bedroom Window) (1987).

Jake (Craig Wasson), un actor en busca de trabajo, se instala en el lujoso apartamento de un amigo de un amigo suyo y ve cómo una atractiva chica es salvajamente asesinada en la casa del otro lado. Estamos en Doble cuerpo (Body Double) (1984).

Rachel (Emily Blunt), una mujer que pasa por momentos complicados en su vida, coge todos los días el tren de cercanías y se obsesiona con una pareja que ve a través de la ventanilla en la terraza de una casa. Es en La chica del tren (The Girl on the Train) (2016).

Miss Marple (Margaret Rutherford) lee tranquilamente la novela policiaca «Death Has Windows» mientras va en un tren y de pronto contempla horrorizada cómo una señora es estrangulada en otro tren que se cruza con el suyo. Ocurre en El tren de las 4:50 (Murder She Said) (1961).

Ellen Wheeler (Elizabeth Taylor), esposa aburrida y algo transtornada, cree ver desde la ventana de su dormitorio durante una noche de tormenta un cadáver ensangrentado en la siniestra y deshabitada casa que hay al otro lado del jardín. Pasa en Una hora en la noche (Night Watch) (1973).

Anna Fox, la protagonista de La mujer en la ventana (The Woman in the Window) (2021), se parece mucho a esta última. Ha visto algo, nadie la cree y su gente más cercana despacha sus sospechas con condescendencia, hasta hacerla dudar de ella misma. Una hora en la noche (Night Watch) (1973) incluye final sorpresa, lo mismo que esta mujer en la ventana que se ha hecho esperar: su recorrido hasta llegar a las pantallas ha sido por lo menos accidentado.


En septiembre de 2016, Fox 2000 adquirió los derechos de la novela de A.J. Finn, todo un éxito de ventas. En marzo de 2018, Joe Wright fue contratado para dirigir la película, un cineasta muy muy inglés, ahí están sus adaptaciones con Keira Knightley de Pride & Prejudice (2005), Expiación (2007) y Anna Karenina (2012), además de Pan: Viaje a Nunca Jamás (2015) y El instante más oscuro (2017), y el actor y dramaturgo Tracy Letts para escribir el guion. Para el autor de Agosto esta es la primera vez que adapta al cine una obra ajena, pues todos sus trabajos anteriores están basadados en textos suyos. En abril de 2018, Amy Adams era elegida como protagonista.


Entre la repercusión de la novela, más de 1 millón de ejemplares vendidos en los Estados Unidos y éxito de ventas en varios países donde se ha traducido a 38 idiomas, y los nombres de Wright, Letts y un reparto liderado por Amy Adams, Gary Oldman (el Winston Churchill de El instante más oscuro, por la que ganó el Oscar), Julianne Moore y Jennifer Jason Leigh, quedaba claro que estábamos ante un proyecto de primera clase, de esos que enganchan al público y van directos a los Oscar.

El rodaje comenzó el 6 de agosto de 2018 en Nueva York y finalizó el 30 de octubre de ese mismo año. Y entonces empezaron los problemas. Según The Hollywood Reporter, en julio de 2019 se realizó un pase de prueba de la película y los espectadores respondieron con cierta confusión. Saltaron las alarmas y el estreno se trasladó a mayo de 2020 mientras se rodaban nuevas escenas. Además, no hay que olvidar que La mujer en la ventana fue la última película de Fox 2000 (división de Fox dedicada a películas independientes o de presupuesto medio) antes de que se cerrara la fusión de Disney y 20th Century Fox, un problema añadido más porque, de pronto, la película, como ocurrió con muchas otras del estudio fundado en 1935 por William Fox, Darryl F. Zanuck y Joseph M. Schenck, se quedó en una especie de limbo. «Estamos tratando con una novela compleja y por eso en cuanto pudimos hicimos pases de prueba con espectadores. El objetivo era mejorarla y contamos con el apoyo total de Disney para hacerlo«, señaló la presidenta de Fox 2000, Elizabeth Gabler. Y entonces llegó la pandemia y todos los planes quedaron suspendidos. El Coronavirus paralizó por segunda vez el estreno y ahí entra Netflix, la compañía que finalmente estrena la película en su plataforma, como ha hecho durante este año con muchas otras cuyo destino original era los cines.


Anna Fox, la protagonista interpretada por Amy Adams, esa actriz tantas veces nominada al Oscar y nunca premiada, pasa a formar parte de nuestra lista de agorafóbicas cinematográficas preferidas. En el número uno, otra psicóloga como Anna Fox, pero esta especializada en asesinos en serie: la doctora Helen Hudson (Sigourney Weaver) de Copycat (1995).

La pesadilla de Anna Fox dura en la novela 23 días, entre los meses de octubre y noviembre. En la película la acción se desarrolla durante una semana, de lunes a lunes de principios de noviembre. En la novela, aparecen citados más de 40 clásicos del cine, en la película no llegan a cinco, con imágenes de Laura (1944), Recuerda (1945) y La senda tenebrosa (1947).

Y se agradece que la película sea más La ventana indiscreta que la novela, algo evidente en los decorados: en la pantalla, Anna vive en un edificio de una calle con apartamentos enfrente que recuerdan a los de la película de Hitchcock, mientras que en las páginas, Anna vive en una zona residencial con jardines y especios abiertos.

Está muy bien que el buenazo del Detective Little (Brian Tyree Henry) sea tal y como nos lo imaginamos cuando leímos la novela. Hay algunos personajes que se han eliminado (la fisioterapeuta Bina), pero se queda en la memoria el de Julianne Moore. Chica lista esta actriz, porque aparece en una sola escena con diálogo, pero es una escena clave que se te graba, de esas que te pueden llevar a una nominación como actriz secundaria; como lo que hicieron Hermione Baddeley en Un lugar en la cumbre (1959) o Gloria Grahame en Cautivos del mal (1952). Ellas no son las protagonistas, lo son Simone Signoret y Lana Turner respectivamente, como en La mujer en la ventana no lo es Julianne Moore, salen pocos minutos, pero lo que hacen es tan bueno que sacan oro de esos pocos minutos.

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