Crónicas desde Amazon Prime Video (XXX): Summer of 84 (2018)

Alfonso Asua / 02 de junio del 2021 / 18:28h.

1984 fue el año en el que Gina Lollobrigida fue nominada al Globo de Oro por su papel de Francesca Gioberti en Falcon Crest. En televisión reinaban Angela Lansbury con su Se ha escrito un crimen, Joan Collins y Linda Evans con Dinastía, La hora de Bill Cosby, el bar de Cheers, la academia de Fama y la comisaría de Canción triste de Hill Street.

En el cine, fue el año en el que alguien se atrevió a rodar una secuela de 2001: Una odisea del espacio (1968), el de Melanie Griffith y su Doble cuerpo y el del renacer de Greystoke: La leyenda de Tarzán, el rey de los monos. En los Oscar triunfaban Amadeus, Los gritos del silencio y Pasaje a la India. En la taquilla, Indiana Jones y el templo maldito, Los Cazafantasmas, Tras el corazón verde, La mujer de rojo, Footloose, Superdetective en Hollywood y Splash. Y en la memoria del cinéfilo, Cotton Club, Contra todo riesgo y Érase una vez en América.


En el verano de ese año está ambientada esta película, como en el del siguiente, 1985, está enmarcada la última estrenada de François Ozon. Verano del 84 está dirigida a seis manos por Yoann-Karl Whissell, su hermana Anouk y François Simard, el equipo de Turbo Kid (2015), de la que ahora preparan una secuela, un trío de cineastas de Canadá que se hacen llamar RoadKill Superstars (RKSS). El guion original de Verano del 84 está firmado por los debutantes Matt Leslie y Stephen J. Smith y es el resultado de mezclar The ‘Burbs (No matarás… al vecino) (1989), reivindicable comedia de Joe Dante, con el clásico Cuenta conmigo (1986), posiblemente una de las películas más influyentes del cine moderno. Incluso los cuatro adolescentes de 15 años que durante sus vacaciones de verano 1984 creen que su vecino es un asesino en serie están inspirados en sus personalidades por los cuatro chicos de la película de Rob Reiner.


Ahora que se acaba de estrenar La mujer en la ventana, muy bien podríamos llamar a esta película “adolescentes en la ventana”. Partimos de la base de que “todo asesino en serie es vecino de alguien”, también hay que tener en cuenta que “los barrios residenciales dan muy mal rollo, donde ocurre lo más descabellado”, como dice alguien en la película quizá recordando Halloween (1978), y que la casa del sospechoso tiene “el sótano más horripilante del mundo”. Con estos elementos, más las imprescindibles bicis, una guarida / casa en el árbol para resolver misterios a lo Nancy Drew y homenajes a Karate Kid y Gremlins, estrenadas ese año, The Thing (1982), la saga Star Wars, Encuentros en la tercera fase (1977) y Steven Spielberg como referente absoluto del chico protagonista, podemos decir que Verano del 84 es una gozada que se vuelve muy oscura en su tramo final.

En esa parte el faro es The Most Dangerous Game (El malvado Zaroff) (1932) y el pueblo de Ipswich, en Cape May, se transforma en definitiva y oscura pesadilla. En ese momento es cuando recordamos que aunque en 1984 John Wayne Gacy, el modelo en que se inspira el asesino en serie de la película, ya había sido detenido, Jeffrey Dahmer estaba en plena caza. Los cineastas nos lo dejan claro: una de las fotos de los niños desaparecidos que se muestran en la película es la de una víctima real de John Wayne Gacy y Curtis Farraday, uno de los chicos, utiliza gafas de aviador muy similares, si no de la misma marca, que las que llevaba Dahmer.

Cosas que se han dicho

Aún no hay comentarios.

¿Algo que añadir?

Para participar, tienes que estar registrado en cinerama.es