Las innovadoras técnicas que «El hombre invisible» empleó para helarnos la sangre

24 de marzo del 2020 / 12:50h.

Con más de 113,5 millones de euros recaudados en todo el mundo y un 91% de aprobación crítica en Rotten Tomatoes, el remake El hombre invisible ya se ha convertido en uno de los grandes éxitos del cine de terror del año. Pero muchos de los espectadores que han podido verla desde su estreno el pasado 28 de febrero no saben que detrás de esta original revisión del icono de Universal Pictures –en el que la protagonista es la novia maltratada del villano– está la minuciosa e innovadora labor de un equipo de técnicos al servicio de la visión del director Leigh Whannell (Insidious: Capítulo 3, Upgrade).

Y es que gracias a vídeo publicado por Insider hemos comprobado cómo Whannell y su equipo lograr filmar escenas tan complicadas como aquella en la que Cecilia (Elisabeth Moss) lucha contra su atacante invisible y es arrojada de un extremo a otro de la cocina. Una secuencia que requirió la participación de un especialista disfrazado como la actriz y otro completamente embutido en un traje de “chroma” verde, un sistema de cuerdas para tirar del personaje y una cámara robotizada para repetir milimétricamente cada toma:

En síntesis, la escena se rodó primeramente con Moss, después se filmó una toma idéntica interpretada por el especialista disfrazado de la actriz –que fue lanzado al aire por el especialista de verde, ayudado por las cuerdas–, y por último se volvió a filmar a Moss en el cierre de la escena. Los técnicos de post-producción habrían eliminado de la imagen a ambos especialistas –apoyándose en reconstrucciones digitales del decorado– y habrían integrado las diferentes tomas en una sola –la que vimos en la película.

¿Y de verdad hacía falta tanto lío para filmar algo que en realidad no se ve? Pues sí: tal y como se nos recuerda en el vídeo, esta complicada conjugación de técnicas se vuelve necesaria ante un público acostumbrado a los últimos avances en efectos visuales –que en absoluto se conformaría con el ingenuo pero meritorio ilusionismo con que James Whale resolvió la invisibilidad de Claude Rains en la clásica película original de 1933.

De todas formas, no todo fue técnicamente complicado en El hombre invisible. Algunos de los momentos más inquietantes de la película se deben a la sabia aplicación de la puesta en escena y el encuadre cinematográfico. En varias ocasiones, la cámara se vuelve hacia lugares vacíos o bien encuadra de forma que quedan espacios “libres” en el plano –sugiriendo la presencia de algo que debería estar ahí… y poniéndonos la piel de gallina. ¡Y es que hay trucos del cine que nunca cambiarán!

Imagen: © 2020 Universal Pictures. All Rights Reserved

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