Pedro Almodóvar

Pedro Almodóvar | Cinerama

Pedro Almodóvar nació el 9 de octubre de 1949 en Calzada de la Calatrava, Ciudad Real, España.

Nace en Calzada de Calatrava, provincia de Ciudad Real, partido judicial de Almagro y Arzobispado de Toledo en la década de los 50. A los ocho años emigra con su familia a Extremadura. Allí estudia el Bachillerato Elemental y Superior, con los padres Salesianos y Franciscanos, despectivamente. Su mala educación religiosa sólo le enseñó a perder la fe en Dios. Por esa época, en Cáceres, comienza a ir al cine, compulsivamente.

A los dieciséis años se instala en Madrid, solo, sin familia y sin dinero, pero con un proyecto muy concreto: estudiar y hacer cine. Imposible matricularse en la Escuela Oficial de Cine, Franco acababa de cerrarla. Ya que no puede aprender el lenguaje (la forma), decide aprender el fondo, y se dedica a vivir. A finales de los 60, a pesar de la dictadura, Madrid supone para un adolescente provinciano la ciudad, la cultura y la libertad.

Trabaja en múltiples y esporádicos trabajos, pero no puede comprarse su primera cámara de súper ocho hasta conseguir un empleo «serio» en la Compañía Telefónica Nacional de España. Permanece doce años como auxiliar administrativo. Estos años suponen su verdadera formación.

A finales de los setenta escribe guiones de cómic, colabora en revistas underground como «Star», «Víbora» y «Vibraciones», con relatos y puntos de vista sobre la realidad. En el año 1972, comienza a rodar sin parar sus primeros cortos en súper ocho y los lleva de Madrid a Barcelona. Sus cortos, sin sonido (doblados por él mismo durante las proyecciones) suponen su escuela como cineasta. Combina sus primeros acercamientos al cine con la escritura. Publica ahora y después entre otras cosas, una novela corta («Fuego en las entrañas»), alguna fotonovela porno («Toda Tuya»), múltiples colaboraciones en periódicos y revistas: El País, Diario 16 y La Luna… Para ésta última crea un personaje femenino, Patty Diphusa, cuyas memorias se publican periódicamente y que han sido comparadas por sus fanáticos con las de Lorelei de Anita Loos.

Al mismo tiempo, Pedro, forma parte del prestigioso grupo de teatro Los Goliardos. Y comienza también a interpretar pequeños papeles de teatro profesional, donde conoce a Carmen Maura. También, crea a junto a McNamara, un grupo de punk-glam-rock paródico. Sigue escribiendo relatos que en ocasiones se publican en volúmenes colectivos («El sueño de la razón»). Este ambiente forma ya el caldo de cultivo que culminará con su primer largometraje comercial: «Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón» (1980), este proyecto nace originalmente de una fotonovela escrita por Pedro a raíz de un encargo de la revista «El Víbora». Su nombre era «Erecciones Generales».

Otro actor de Los Goliardos y futuro director de cine, Félix Rotateta, se alió a Carmen Maura para buscar la financiación de «Pepi…». Medio millón de pesetas, un equipo de voluntarios y rodaje durante los fines de semana. En estas condiciones, el rodaje dura mas de un año. Esta falta de medios desemboca en una libertad creadora prácticamente desconocida en España por esa época.

Serían las propias salas Alphaville, hasta ese momento distribuidores y exhibidores, quienes producirían su siguiente película: «Laberinto de Pasiones» (1982). En la que coinciden todos los temas que el autor desarrollaría posteriormente. Posee también una especial significación por representar el Madrid de finales de los 70 y comienzos de los 80, con su particular «movida». La película tuvo una buena acogida entre el público. Pedro Almodóvar era ya un referente en el cine español.

Un año después rodó «Entre Tinieblas» (1983) película producida por Tesauro, productora perteneciente al financiero Hervé Hachuel. Con esta película aborda por primera vez el tema de la religión, que estará presente en la mayoría de sus obras posteriores. Con «Entre Tinieblas» comienza también la colaboración con Chus Lampreave, una de sus actrices más emblemáticas. En 1984, rueda, también con Tesauro, la película más naturalista y social de su carrera: «¿Qué he hecho yo para merecer esto?» La película tuvo difusión internacional y una gran acogida. «Una comedia negra absolutamente maravillosa. Simplemente una pequeña obra maestra», la describió «The New York Times».

Tras el éxito de su anterior película, Almodóvar da un giro brusco en su cine, tanto visual como temáticamente. Por primera vez comparte la autoría del guión con el escritor Jesús Ferrero. «Matador» (1985) se convierte en la obra más «rara» del autor. Este largometraje se aleja del naturalismo de los anteriores y de la comedia para convertirse en una bella fábula sobre la muerte, el sexo y la culpa. En España, la película crea gran desasosiego y diferencia de opiniones, sin embargo, es muy bien recibida en el extranjero, particularmente en latinoamerica .

En 1986, Pedro Almodóvar dirige «La ley del deseo». Por primera vez se produce a sí mismo, junto a su hermano Agustín. Ambos han creado, beneficiándose de la ley de Pilar Miró de 1983, su propia productora, «El Deseo». A pesar del éxito de su filmografía anterior y de la nueva ley de cinematografía, «La Ley del Deseo» Tiene fuertes problemas para recibir ayudas oficiales y se transforma en un reto económico para la recién creada productora. Precisamente este desafío y la libertad que éste conlleva convierten a la «Ley del Deseo» en una de las películas más libres del autor y del cine español del momento.

En 1987 «Mujeres al borde de un ataque de nervios» se convierte en el punto de inflexión de la obra de Pedro. Esta comedia blanca da la vuelta al mundo, siendo aplaudida por crítica y público. Recibe hasta cincuenta premios nacionales e internacionales y es nominada al Óscar de Hollywood, rompiendo algunos records de taquilla tanto en España como fuera de sus fronteras.

A lo largo de 1988, viaja incesantemente, saboreando las ventajas y desventajas del éxito. Para huir de todo ello, se refugia de nuevo en Madrid y mientras continúa el alboroto de sus «Mujeres…» nominadas al Oscar, rueda una nueva película, «Átame» (1989.) Esta obra marca la ruptura con su actriz de referencia, Carmen Maura y el comienzo de una fructífera colaboración con otras de las grandes divas del panorama español y europeo: Victoria Abril. La película arrasa en las taquillas españolas, cerca de un millón de personas acuden al cine a verla.

Sin embargo, en EE.UU. su exhibición estuvo acompañada por el escándalo y la polémica. La MPAA (Motion Pictures Association of America), organismo encargado de la calificación de las películas, marginó su distribución con el estigma de una X. Apoyado por Miramax, la distribuidora de la película allí, Pedro y otras víctimas del puritanismo norteamericano entablaron una tenaz batalla legal. Como resultado de esta lucha nació una nueva calificación, la NC17, adjudicada a todas aquellas películas de naturaleza explícita que anteriormente eran injustamente consideradas pornográficas. La película se resintió de toda la polémica.

En 1990, Pedro concluye un guión que había comenzado a durante el rodaje de «!Átame¡». El título proviene de un antiguo proyecto y será «Tacones Lejanos». Un auténtico «tour de force» interpretativo de dos actrices fundamentales del universo «almodovariano»: Marisa Paredes y Victoria Abril, pilares de una obra donde la palabra tiene el protagonismo absoluto. «Tacones…» vuelve a ser un éxito completo e inmediato tanto en España como en Francia e Italia.

Después de la intensidad melodramática de «Tacones…», Pedro da un giro sorprendente a su carrera rodando una de sus películas más inclasificables: «Kika» (1993). Resulta una película coral en la que cada personaje pertenece a un género cinematográfico creando una película profundamente libre y heterodoxa. Esto agradó al público y despistó a la crítica (como no podía ser de otra forma).

En silencio y con un melodrama más intimista, «La flor de mi secreto» de 1995, es una película más modesta en ciertos aspectos formales pero donde la compenetración con su protagonista, y Pedro, alcanza niveles altísimos. La historia de una mujer, dejando los típicos ejercicios corales de Almodóvar, desgarrada por su desamor, tiene un texto magnífico que fue seguido con mucho interés por todo el público internacional.

«Carne Trémula» (1997), esta vez en una historia más cercana al thriller y de nuevo con muchos personajes que se buscan a través del tiempo 1999 es un año fundamental en la trayectoria y el perfecto epílogo para esta cronología. «Todo sobre mi madre»(1999) se convierte en un éxito sin precedentes dentro del cine español, no solo en las salas sino que acapara docenas de premios nacionales e internacionales incluido el tan esperado Oscar de Hollywood. La película da la vuelta al mundo siendo aclamada allí dónde es exhibida.

El 2002 es el año si cabe más increíble de Pedro Almodóvar: y el porqué se encuentra en el estreno «Hable con ella», película que supera las cotas de éxito nacional e internacional que parecía haber llevado a lo más alto posible «Todo sobre mi madre». Toda la prensa del planeta elogia el filme y recibe cientos de premios importantes, entre los que cabe destacar el Oscar al Mejor Guión Original, que gana en lucha con compañeros de la talla de Martín Scorsese, además de ser seleccionado también para el Oscar al Mejor Director -y sin ser la película seleccionada por la Academia de Cine Español para estos premios.

Después de desarrollar varios proyectos, que incluyen a Antonio Banderas y Penélope Cruz entre otros grandes actores españoles y de otros países, se decide a rodar «La mala educación», el proyecto que más tiempo ha tardado en perfilar de todo su filmografía, ya que es una historia que llevaba con él desde hacía 30 años. Antes incluso de estrenarla públicamente, los responsables del Festival de Cannes la eligen, entre otras exquisitas competidoras, para inaugurar su edición del año 2004. Un hecho inédito en el cine español.

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